Cómo funciona

De la visita técnica a la celda operando.

El robot es nuestro. La integración es nuestra. El mantenimiento es nuestro. Tú pagas una cuota mensual por una tarea que queda cubierta, turno tras turno.

Los tres pasos

Cómo llegamos a una celda operando

Paso 1

Evaluamos la tarea.

Vamos a tu planta y medimos lo que determina si un robot puede hacer el trabajo. No es una visita comercial: es una evaluación técnica que termina en un sí o un no.

  • El ciclo: cuántas veces por hora y con qué ritmo.
  • El peso y la geometría de lo que se mueve.
  • El alcance necesario y el layout disponible.
  • La seguridad: quién pasa cerca y con qué frecuencia.
  • Si la tarea no es robotizable hoy, te lo decimos en la visita.
Paso 2

Nosotros compramos e integramos el robot.

La inversión de capital es nuestra, no tuya. Elegimos el brazo según tu tarea, diseñamos y fabricamos la herramienta, montamos la seguridad y dejamos la celda instalada y programada.

  • Brazo seleccionado por alcance, carga y ciclo — no por catálogo.
  • Herramienta a la medida de tu producto.
  • Vallado, paros de emergencia y enclavamientos según la tarea.
  • Programación y puesta a punto hasta que la celda cumple el ciclo.
Paso 3

Lo operamos por ti.

Aquí es donde el modelo se diferencia de comprar una celda. La celda sigue siendo nuestra responsabilidad durante todo el contrato: la monitoreamos, la mantenemos y la reparamos.

  • Monitoreo remoto desde nuestro centro de control.
  • Mantenimiento preventivo programado, no correctivo de emergencia.
  • Repuestos críticos en nuestro inventario.
  • Soporte en sitio con un compromiso de respuesta definido en el contrato.
  • Tu equipo aprende a operar la celda; no necesita programarla.
La cuota

Qué incluye la cuota mensual

Una sola cuota mensual cubre el equipo y el servicio. No hay proyecto de integración aparte ni factura de mantenimiento por separado.

El brazo robótico

El equipo es nuestro durante todo el contrato. No entra a tu balance.

La herramienta a la medida

Diseñada y fabricada para tu producto: garra, ventosa, pinza o antorcha.

Integración y programación

Incluidas. No se cotizan como un proyecto aparte.

Instalación y seguridad

Montaje, vallado, paros de emergencia y enclavamientos de la celda.

Monitoreo y mantenimiento

Vigilancia remota y mantenimiento preventivo programado.

Repuestos y soporte

Piezas críticas en inventario y soporte en sitio cuando hace falta.

Los límites

Qué no incluye la cuota

Preferimos decirlo antes de firmar y no después. Esta lista es la razón por la que puedes confiar en la anterior.

  • Energía y aire comprimido

    Los servicios de la planta corren por tu cuenta, igual que con cualquier máquina.

  • Materia prima y consumibles de producto

    Sacos, empaque, producto y todo lo que la celda manipula.

  • Obra civil mayor

    Si la instalación exige reforzar piso, mover muros o ampliar nave, es un costo aparte y se cotiza antes.

  • Procesos aguas arriba y aguas abajo

    Cubrimos la tarea de la celda. Las bandas, llenadoras o montacargas que la alimentan son tuyos.

  • Cambios de producto que exijan re-integración

    Si cambias el formato y hace falta herramienta nueva, lo revisamos y lo cotizamos. No lo descubrimos a mitad del contrato.

El proceso comercial

De la primera llamada al arranque

  • 1 · Evaluación

    Visita técnica a tu planta. Medimos la tarea y decidimos si es robotizable hoy.

  • 2 · Propuesta

    Alcance, equipo, cuota mensual y plazo, por escrito y referidos a la tarea evaluada.

  • 3 · Anticipo

    Un anticipo abre el proyecto y reserva el equipo. El resto es la cuota mensual.

  • 4 · Integración

    Fabricamos la herramienta y preparamos la celda antes de tocar tu planta.

  • 5 · Instalación

    Montaje y seguridad en sitio, coordinados con tu ventana de paro.

  • 6 · Arranque acompañado

    Estamos en planta durante el arranque y formamos a tu equipo antes de dejarlo corriendo.

Contrato y plazos

Lo que dice el contrato

El modelo funciona porque la inversión es nuestra y se recupera a lo largo del contrato. Estas son las condiciones, en lenguaje llano.

¿Cuánto dura el contrato y qué pasa cuando vence?
Cada contrato tiene un plazo mínimo y se renueva al vencer. El plazo concreto se define en la propuesta, según la tarea, el brazo que requiere y la herramienta que hay que fabricar: no es el mismo compromiso paletizar sacos con un brazo estándar que soldar una pieza que exige un utillaje dedicado. No trabajamos con pruebas ni periodos de prueba — una celda instalada es una celda en producción, y el compromiso es mutuo desde el primer día.
¿Qué pasa si mi tarea cambia durante el contrato?
Las plantas cambian de producto, de formato y de línea. Si tu tarea cambia, revisamos si la celda se puede reconfigurar. Si se puede, la reconfiguramos y ajustamos la propuesta. Si no tiene sentido, la retiramos. Esta es la diferencia práctica con comprar: al final no te quedas con un activo que ya no encaja en tu proceso.
¿Qué compromiso de desempeño asume Robotix?
El compromiso está referido a la tarea que hace la celda: su disponibilidad para ejecutar el ciclo que acordamos, y nuestro tiempo de respuesta cuando algo se detiene. Se define por escrito en el contrato, junto con lo que queda fuera de nuestro alcance. No prometemos disponibilidad de tu planta completa: los procesos que alimentan la celda y los que dependen de ella siguen siendo tuyos, y decirlo claro desde el principio es parte de cómo trabajamos.
¿Cómo se calcula la cuota mensual?
La cuota se dimensiona contra el costo real y cargado del turno que la celda cubre — no contra el salario nominal. Ese costo cargado incluye prestaciones, rotación, ausentismo y el tiempo muerto que genera un puesto que no se logra llenar. El número concreto sale de la evaluación, porque depende del brazo, de la herramienta y del ciclo. Por eso no publicamos precios: cotizamos por despliegue.
Siguiente paso

Empecemos por la evaluación.

Una visita técnica, sin compromiso, que termina con una respuesta clara sobre tu tarea.